#281 El Armario de Thomas Mann

Páginas Oscuras

13-04-2024 • 28 mins

El Armario (Der Kleiderschrank) es un relato de terror del escritor alemán Thomas Mann (1875-1955), escrito en 1899. El Armario, uno de los mejores cuentos de Thomas Mann, relata la historia de Albrecht van der Qualen, un hombre a quien los médicos le han dado unos pocos meses de vida. En este contexto, decide viajar. Toma el tren en Berlín con escasas posesiones: no lleva reloj ni calendario. «Hace mucho que abandonó la costumbre de saber en qué día» se encuentra, pero sabemos que es otoño. Se baja en una estación desconocida y camina hacia el centro de la ciudad. Cruza un puente «bajo el cual el agua fluye turbia y perezosamente». Se sube a «una barcaza destartalada» conducida por un barquero silencioso. Se dirige al hotel. Una vieja decrépita [que le recuerda las brujas de E. T. A. Hoffmann], con «cara de pájaro», le alquila un cuarto «patéticamente desolado». Ciertamente la habitación es espartana. Hay tres sillas rojas de mimbre que destacan contra las paredes blancas [«como fresas en crema batida»] y un armario: «una cosa cuadrada» con una decoración rudimentaria. El armario está vacío y destartalado, sin embargo, por la noche, mientras bebe coñac, Albrecht encuentra a una chica hermosa en su interior. Ella le cuenta historias «sin consuelo» a la luz de las velas; historias de amantes que terminan con «una puñalada por encima del cinturón... y siempre por buenas razones». La chica aparece en el armario todas las noches. Albrecht intenta encontrarla durante el día, pero el armario siempre está vacío: «¿Cuánto tiempo duró esto? ¿Quién sabe? ¿Quién sabe siquiera si Albrecht van der Qualen despertó de veras aquella tarde y se dirigió a la ciudad desconocida? ¿Quién sabe si no se quedó dormido en su coche de primera clase, dejándose llevar por el expreso a velocidades increíbles por encima de las montañas? ¿Quién de nosotros se comprometería a aventurar una respuesta decidida y responsable a esta pregunta? La incertidumbre es total. Todo tiene que quedar en el aire…» Thomas Mann no informa la edad del narrador, pero podemos deducir que es un hombre joven. En este contexto, el diagnóstico de una enfermedad terminal altera sus planes de vida. Esto es representado simbólicamente en el viaje en tren. Albrecht toma el expreso Berlín-Roma, pero decide apartarse de su itinerario y bajarse antes de llegar a su destino programado. En otras palabras, la inminencia de la muerte lo obliga a bajarse antes de la vida que tenía prevista. En este espacio intermedio, liminal, donde el tiempo no parece importar demasiado, transcurre la acción [no es caprichoso que el narrador no lleve reloj ni calendario]. Condenado a no tener futuro, Albrecht abandona la medición del tiempo e intenta existir en el único espacio seguro que le queda: el presente. El Armario presenta tres mujeres. La primera es una aparición fugaz pero detallada: A través de la ventanilla del tren, Albrecht vé a una mujer alta, robusta, llevando una valija que, piensa, debe pesar toneladas. El narrador nota el labio superior de la mujer cubierto de pequeñas gotas de sudor y una «erupción repulsiva, una especie de tumor fungoso» en su frente. La segunda mujer es la casera, vieja y flaca [«como un personaje de Hoffmann»]. La mujer lo conduce hasta un cuarto «lastimosamente frío, con paredes desnudas y blancas», con tres sillas rojas, una cama, un lavabo con espejo y un armario. La posada está en el arrabal de esta ciudad desconocida. No es el típico suburbio tranquilo, sino más bien un espacio alejado de la «vida» urbana. La tercera mujer es una presencia insólita, desnuda, insinuante, de «alargados ojos negros», que aparece en medio de la noche en el armario del cuarto que Albrecht ha alquilado. Como una especie de Scheerezade, esta mujer inexplicable le cuenta a Albrecht hermosas historias de amor que terminan invariablemente mal. Esta mujer es un misterio que plantea muchas preguntas y ninguna respuesta satisfactoria: ¿que hace desnuda en un armario? ¿Cómo se metió al cuarto? ¿Ya estaba allí cuando Albrecht llegó a la pensión? ¿Es real? Su desnudez no parece caprichosa. Le añade a la historia un condimento sensual, un recordatorio de los placeres carnales a los que Albrecht deberá renunciar a medida que progrese su enfermedad. Podríamos pensar que se trata de un psicopompo, una entidad que ha venido a ayudar a Albrecht en su transición hacia la muerte, a consolarlo en su soledad y acaso guiarlo hacia el más allá. El Armario concluye con una serie de interrogantes que ni siquiera insinúan un desenlace. Quién es la chica en el armario y de dónde viene no está claro. Tampoco que Albrecht esté soñando, delirando, alucinando debido al coñac o teniendo una experiencia cercana a la muerte. Pero la incertidumbre se exitiende más allá. La ciudad desconocida y la estancia en la posada podrían ser parte de una visión que Albrecht está teniendo mientras viaja en el tren. Lo único que parece real en El Armario es la enfermedad de Albrecht, evidenciada no sólo en sus «ojos profundamente sombreados» y su «tez amarillenta», sino en su propio nombre: el alemán qualen podría traducirse como «tormento», «agonía». Por otro lado, todos los escenarios tienen una atmósfera crepuscular: la tarde, el otoño, las luces empañadas de los faroles. Albrecht incluso cruza un río [¿Estigia?] en una barca conducida por un barquero anónimo, parco como Caronte [ver: Nekropompos: la historia de Caronte, el barquero]. En este sentido, El Armario prefigura el motivo central de La montaña mágica (Der Zauberberg), una especie de progresiva separación de la vida y el aislamiento que acompaña a la enfermedad. Análisis de: El Espejo Gótico http://elespejogotico.blogspot.com/2024/03/el-armario-thomas-mann-relato-y-analisis.html Texto del relato extraído de: http://elespejogotico.blogspot.com/2024/03/el-armario-thomas-mann-relato-y-analisis.html Musicas: - 01. Mind Tricks - Experia (Epidemic) Nota: Este audio no se realiza con fines comerciales ni lucrativos. Es de difusión enteramente gratuita e intenta dar a conocer tanto a los escritores de los relatos y cuentos como a los autores de las músicas. Nota: Este audio no se realiza con fines comerciales ni lucrativos. Es de difusión enteramente gratuita e intenta dar a conocer tanto a los escritores de los relatos y cuentos como a los autores de las músicas. ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/352537 Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals