Vivir sin Miedo

Om Club

29-06-2022 • 31 minutos


El miedo es un mecanismo de defensa inherente a nuestra evolución como especie. Inicialmente y desde el punto de vista biológico ha sido un sistema de protección frente a cualquier peligro que amenazara nuestra supervivencia.

“El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son”. (Tito Livio, historiador romano 59 a. de C.-17 d. de C.)

Cuando el miedo no es producto de una situación de riesgo físico real (objetivo), nuestra psique responde a patrones aprendidos en nuestra formación personal, emocional o nuestro entorno social y cultural (subjetivo). El miedo genera inseguridad, dificultando la toma de decisiones y como resultado, la pérdida de oportunidades en todos los aspectos de nuestra vida. Cuando evitamos enfrentarnos a una situación o decisión por miedo o inseguridad estamos alimentando y reforzando esta limitación. Debemos afrontar los miedos no como un obstáculo o limitación sino como un reto a superar para crecer emocionalmente, tanto en el ámbito personal como profesional.

Según la tecnología de Kundalini Yoga, tenemos tres mentes: la Mente Negativa, Mente Positiva y la Mente Neutral. La primera nos protege, la segunda nos proyecta y la tercera equilibra. Cuando domina la Mente Negativa aparece el miedo y puede bloquearnos. Cuando ésta se encuentra en equilibrio con las demás, nos ayuda a entrever y valorar los riesgos sin paralizarnos y avanzar, tomando decisiones más acertadas.

En este podcast te enseño una meditación para la mente negativa, para que puedas parar tus miedos. Deseo que la disfrutes.

MEDITACIÓN PARA LA MENTE NEGATIVA .

“Cuando necesites equilibrar la negatividad intermitente de la Mente Negativa y su fervor protector, usa esta meditación que aclara el subconsciente de negatividad no deseada o de pensamientos aprehensivos. Así la Mente Negativa podrá darte señales claras de cómo protegerte y promoverte. La postura es de tranquilidad y humildad y permite al Creador, al Desconocido, cubrirte y protegerte. Se conocía como la Postura del Mendigo. Siéntate en posición fácil con la columna recta y las piernas cruzadas. Haz una copa con las manos, con ambas palmas hacia arriba y la mano derecha descansando sobre la mano izquierda. Los dedos se cruzarán unos sobre los otros. Coloca esta copa abierta al nivel del centro del corazón. Los hombros permanecen relajados a los lados. Tus ojos están ligeramente abiertos y mirando hacia abajo, hacia las manos. Inhala profundamente, de una manera lenta y estable, a través de la nariz. Exhala en un torrente a través de los labios en forma de círculo. Sentirás el aire sobre las manos. Deja que cualquier pensamiento o deseo que sea negativo o persistentemente distractor, venga a tu mente a medida que respiras. Inhala el pensamiento y sentimiento y exhala-lo hacia afuera con la respiración. Después de hacerlo de 11 a 31 minutos, exhala completamente y suspende la respiración fuera mientras metes el punto umbilical. Concéntrate en cada vértebra de la columna hasta que puedas sentir la columna en toda su extensión, desde la base, tan tiesa como una vara. Entonces inhala poderosamente, exhala por completo y vuelve a concentrarte en tu columna. Repite esta respiración final de 3 a 5 veces y luego relájate completamente. La duración de la meditación es de 11 a 31 minutos.”

AUTORES: Àngela Llaona y Joan Quintana.

MÚSICA: Jazz Mango Joey Pecoraro. Blue Mood - Robert Munzinger The Golden Present - Jesse Gallagher